| Han vuelto. Incombustibles al paso del tiempo, insumisos de
las modas, analíticos del momento político y social (que para
ellos y para muchos es muy parecido al de los comienzos), La Polla Records
sigue en pie escupiendo para aquellos que quieran oír lo que hay
que decir.
He de reconocer que durante unos años he estado sin seguir la carrera de los de Agurain (desde Los Jubilados), y en ese tiempo han sacado la friolera de siete discos. Ahora llega a mis manos este trabajo, Bocas, y lo primero que viene a mi memoria al oír la irreverente voz de Evaristo son recuerdos de juventud con el Salve, Revolución y sobre todo del Dónde Se Habla, disco conceptual y redondo como pocos se han editado en este mundillo.
Sus blancos preferidos: el yanki, el demócrata cristiano, la iglesia, el tipo del traje, el facha, la estrella del rock, los críticos, la canción del verano, la hipocresía, las etiquetas, la sociedad consumista, la amnesia colectiva... Ha habido y hay para todos. De manera aplastante, sin paliativos, superando adversidades y censuras siguen opinando, criticando y como decía al principio, escupiendo las verdades que otros no quisieron contar. Con Bocas siguen en su línea, en lo que constituye un disco poco
innovador y que por tanto enrollará a los fieles de la banda y
sorprenderá a los que se acerquen por primera vez al mundo de La
Polla Records, si es que queda alguien que aún no los haya oído.
Los experimentos musicales quedaron para discos como Los Jubilados o el
magnífico Donde Se Habla. Lo que encontramos en Bocas es el sonido
al que nos tienen acostumbrados la banda de Evaristo: composiciones rápidas,
letras concisas y sin demasiados estribillos, coros a raudales y mucha
mala hostia concentrada, enlatada y preparada para estallar en la cara
del incauto oyente.
Una cosa que no me gusta en absoluto es la presentación del disco,
que si bien esta nunca ha sido una preocupación prioritaria de
la banda (a excepción de la etapa con Gor), este último
trabajo viene bastante soso en cuanto a su diseño gráfico
y a su poco cuidado díptico interior. Por lo demás siguen
siendo La Polla (por cierto ¿que ha pasado con records?). |