Han vuelto. Incombustibles al paso del tiempo, insumisos de las modas, analíticos del momento político y social (que para ellos y para muchos es muy parecido al de los comienzos), La Polla Records sigue en pie escupiendo para aquellos que quieran oír lo que hay que decir.

He de reconocer que durante unos años he estado sin seguir la carrera de los de Agurain (desde Los Jubilados), y en ese tiempo han sacado la friolera de siete discos. Ahora llega a mis manos este trabajo, Bocas, y lo primero que viene a mi memoria al oír la irreverente voz de Evaristo son recuerdos de juventud con el Salve, Revolución y sobre todo del Dónde Se Habla, disco conceptual y redondo como pocos se han editado en este mundillo.


Ellos son los number one del punk en castellano, que para eso lo inventaron. Desde que se juntaron a principios de los 80 con el loable fin de expresar lo que querían a través de la música, han dejado temas inolvidables y la mayoría extremadamente vigentes. Sus comienzos dejaban traslucir carencias en lo musical y claridad de ideas en sus letras. Su marca de la casa fue la rapidez, la contundencia, el directo agresivo y el indudable carisma de Evaristo, encargado de poner letras y voz a las composiciones de sus compañeros. Y han seguido fieles a su propio estilo...

Sus blancos preferidos: el yanki, el demócrata cristiano, la iglesia, el tipo del traje, el facha, la estrella del rock, los críticos, la canción del verano, la hipocresía, las etiquetas, la sociedad consumista, la amnesia colectiva... Ha habido y hay para todos. De manera aplastante, sin paliativos, superando adversidades y censuras siguen opinando, criticando y como decía al principio, escupiendo las verdades que otros no quisieron contar.

Con Bocas siguen en su línea, en lo que constituye un disco poco innovador y que por tanto enrollará a los fieles de la banda y sorprenderá a los que se acerquen por primera vez al mundo de La Polla Records, si es que queda alguien que aún no los haya oído. Los experimentos musicales quedaron para discos como Los Jubilados o el magnífico Donde Se Habla. Lo que encontramos en Bocas es el sonido al que nos tienen acostumbrados la banda de Evaristo: composiciones rápidas, letras concisas y sin demasiados estribillos, coros a raudales y mucha mala hostia concentrada, enlatada y preparada para estallar en la cara del incauto oyente.



Ahora la crítica es más concisa y quizás ha perdido ese toque de sus primeras composiciones, capaz de convertir muchos temas en auténticos alegatos, pero es que claro, en sus tres primeros discos pegaron un repaso de arriba a bajo a este mundo cabrón que nos ha tocado vivir y ahora solo queda matizar. Quizás por eso y pese a tratar algún tema nuevo (la clonación), Bocas no aporta demasiadas novedades a la impresionante discografía de La Polla y además con el tema La Humillación, se confirma que sin Evaristo cantando, este grupo no es el mismo. De todas formas, sigue habiendo trallazos made in la polla, como Mal Ajo, Tan Harto (por mi puede reventar el planeta en su totalidad, quiero ver la civilización destruyéndose ante mi, harto de ser un bobo multinacional, harto de tanta energía nuclear), Fucking USA, o Aprieta el Culo.

Una cosa que no me gusta en absoluto es la presentación del disco, que si bien esta nunca ha sido una preocupación prioritaria de la banda (a excepción de la etapa con Gor), este último trabajo viene bastante soso en cuanto a su diseño gráfico y a su poco cuidado díptico interior. Por lo demás siguen siendo La Polla (por cierto ¿que ha pasado con records?).