| Bien es sabido por los plumillas patrios que si hay algo poco
menos que difícil en este mísero patio es entrevistar a La
Polla cada vez que sacan un nuevo disco. Simplemente, no les va este mamoneo,
no acaban de ver la necesidad de promocionar su producto. Esta aparente
incongruencia tiene un cierto sentido en la banda de Salvatierra, pues lo
cierto es que van a piñón fijo en ventas desde hace unos años
y no necesitan de artimañas promocioneras. Con unos cuantos posters,
unas pocas reseñas y el certero boca a boca todo parece ir tirando.
Además, hay que contar con que son de los que se patean de cabo a
rabo la piel de toro, así que, si alguien no se entera, ya van ellos
a decírselo al festival de su pueblo. Todo esto viene a cuento porque
La Polla ha sacado un nuevo disco, "Bocas", y hemos tenido la
chiripa de conseguir unas pocas declaraciones de Evaristo, el pollero mayor.
Sería casi ridículo explicar a la gente lo que se va a encontrar en el nuevo trabajo. ¿Acaso alguien necesita a estas alturas que le cuenten los ingredientes de un disco de La Polla? Destaquemos, pues, unas pocas canciones de las del dedo en la llaga, caso de "Fucking USA", "Hoy haré la revolución", "La batallita del abuelo" o "Alegría navarra", y pasemos a reseñar la breve charla con el bueno de Evaristo. El encontronazo tuvo lugar en los estudios Gárate, en Guipúzcoa, donde Boikot está grabando lo que será su nuevo disco. Es el día de grabar las colaboraciones y, entre un violinista, un trompetista, nosotros y Amparanoia, nos encontramos con Evaristo acompañado de su compañera y sus dos críos, que han ido en plan excursión familiar para que papá colabore en una canción antirracista de sus amigotes. Así como quien no quiere la cosa, sacamos la grabadora y le preguntamos precisamente por la colaboración con Boikot: "pues hablamos algo en verano o así, pero luego no habíamos vuelto a hablar hasta el domingo. Y hoy es miércoles... Ellos querían hacer un rollo antirracista con los gitanos, pero... ¡Yo qué sé! En un día no me puse en el punto e hice un rollo así, en general. Es una especie de rumbita, la música es toda de ellos. A mí me pidieron poner ahí algo". Una vez roto el hielo continuamos preguntando, aunque esta vez por lo que es su nuevo disco, "Bocas", un título cuanto menos explícito: "lo de 'Bocas' es porque votaron cuatro a favor y uno en contra, y se quedó. Es un poco por lo del rollito de La Polla y no-sé-qué. Somos unos bocas: lo único que hacemos es decir cosas. No hacemos nunca nada, no cogemos una pipa, no participamos en ningún foro mundial contra nada, no estamos en ninguna parte más que pegando gritos... Sólo estamos cantando tonterías: bocas". Un rato antes, off the record, Evaristo nos había explicado que es la primera vez en su vida que les había sobrado tiempo de estudio y le decimos que tal vez se deba a que ya antes habían trabajado en ese estudio Kataraín, y con esos técnicos, Jonan Ordorika y Angel Kataraín. "Pues sí. El estudio será bueno, porque nosotros somos los de siempre. No creo que alguien haya mejorado mucho la técnica. Lo grabamos en un estudio donde ya habíamos ido hace dos años a grabar otro y, por aquéllas, no había un tipo que supiera manejar el ordenata y esas cosas. No había quien nos contara nada". Así pues, parece que la técnica ha funcionado al servicio de La Polla; una banda que vuelve a enseñar los dientes como siempre, como la máquina de hacer punk que son Sumé, Fernando, Abel y Jokin, y con las siempre insidiosas letras de Evaristo. "Nosotros ponemos primero la música, después la forma de cantar y luego la letra. Las letras las suelo hacer yo: las llevo para el local y si cuelan van; y si no, y hay algo que cambiar, se cambia para que todos demos la cara con lo que se canta". Y no sólo la banda: miles de personas en el estado dan la cara por lo que ellos cantan, incluso aunque, a veces, algunas de sus míticas canciones sufran pequeños cambios en directo: "eso son tonterías que meto, palabras que... Igual estoy hasta los cojones de decir la misma y otro día dices otra tontería ahí. Pero, por lo general, suelo decir siempre las mismas cosas". Lur, la hija mayor de Evaristo, reclama a su padre para que le dé la merienda, por lo que, sin necesidad de palabra, vamos viendo que la charla se acaba. Le preguntamos si tiene algo interesante que añadir y, ante su encogimiento de hombros, le decimos que nos cuente sus próximos planes. "En invierno queremos parar. Además, festivales no hay y no tocamos demasiado. Un año quisimos tocar en nochevieja y al final no tocamos: nos robaron las guitarras y la caja. Fue en Pamplona: no llegamos a tocar porque éramos el octavo grupo y en los festis de aquellos años todo se alargaba mucho mas que ahora, muchísimo. Acabamos jugando un partido de pelota a la mañana". Unos días después nos enteramos que este hombre, que se encoge de hombros y dice vaguedades cuando se le pregunta por planes inmediatos, acaba de publicar un libro en la editorial Txalaparta, titulado "Por los hijos los que sea" y que consta de relatos ultrabreves donde seguir descargando su característica mala hostia. ¿Conseguirá la editorial hacer entrevistas promocionales? Kike Babas & Kike Turrón |